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🥇 ¿Tenemos Fatiga De Video O Simplemente Estamos Cansados ​​de Las Reuniones?

marzo 26, 2021


Se le ha denominado el ‘Panniversario’, el primer aniversario del primer cierre patronal del Reino Unido. Si bien la pandemia ciertamente ha impulsado el mercado de las videoconferencias, la considerable cobertura de los medios últimamente sobre la fatiga del video es motivo de preocupación. Una encuesta reciente de DigitalOcean encontró que el 77% de los trabajadores remotos en el Reino Unido dijeron que se sentían cansados.

Un panel de líderes empresariales abordó este tema en la reciente mini cumbre UCX Tech Predictions. Una posibilidad es que surja la fatiga del video porque la gente está harta de las reuniones.

Esto coincide con una investigación realizada justo antes de la pandemia en la que los encuestados describieron un tercio de las reuniones como una pérdida de tiempo. Casi tres cuartas partes de los encuestados calificaron la cultura de reuniones de su empresa como neutral o mala. Este es un recordatorio importante del grado de fatiga « normal » de las reuniones antes de marzo de 2020.

El año pasado, los trabajadores a domicilio incorporaron reuniones en línea sobre la crianza de los hijos, la escolarización, el aseo, la cocina, el paseo de perros, los mandados para recoger paquetes de Amazon y una miríada de otras responsabilidades e interrupciones, todo en un contexto de malestar general y vigilancia. Teniendo en cuenta que el video exige una concentración total además de todo esto, no es de extrañar que termine vinculado a la fatiga.

Kelcey Stratton, Ph.D., psicóloga clínica de Michigan Medicine cuya formación se centra en el estrés, el trauma y la resiliencia, cree que «ahora es más difícil dividir nuestras vidas en compartimentos: trabajo versus personal».

“Cuando trabajas desde casa, tu atención está dividida: tu perro ladra, tu pareja puede estar trabajando a tu lado, tus hijos están corriendo; tu concentración exige más energía emocional”, agregó.

Esto, por supuesto, plantea la pregunta: ¿por qué diablos la gente va a tantas reuniones? La respuesta es «conocer a FOMO» y una cultura de reuniones ineficaz. Como lo hicieron antes de la pandemia, las personas asisten en exceso a las reuniones porque temen perderse información vital. Es importante destacar que la reunión con FOMO se amplió este año, con los trabajadores sintiéndose desconectados de sus colegas y temerosos de que no los vieran. En casos extremos, este sabor de “presentismo” hace que muchas personas sigan trabajando y participando en reuniones, incluso cuando padecen alguna enfermedad física o mental.

Tecnología inteligente para mejorar las reuniones

Una forma de salir de esta situación, que se discutió extensamente en la conferencia UCX, es madurar nuestro uso de la tecnología para reuniones. A menudo, en las reuniones, nadie captura las acciones y hay poco seguimiento efectivo. Con el software de videoconferencia, la inteligencia artificial y los robots pueden transcribir y traducir reuniones, capturar acciones y compartir actas. De esta forma, la tecnología puede mejorar la cultura de las reuniones. Si las acciones y los entregables se comparten, se reduce la cantidad de reuniones que las personas sienten que deben asistir.

Algo más que ocurre con regularidad: ¡reuniones de seguimiento para discutir el resultado de una reunión! Una reunión eficaz con traducción en vivo, salas de reuniones con equipos clave del proyecto trabajando juntos, una pizarra que captura notas y luego el seguimiento de las acciones de seguimiento, puede reducir este tipo de cosas.

Refina y humaniza la experiencia del usuario

Con videoconferencias consecutivas y pocas posibilidades de tiempo de inactividad, no es de extrañar que algunos «problemas de inicio» se hayan convertido en temas de conversación. «Eres tonto» se convirtió en la palabra de moda de 2020, seguida de cerca por «¿Puedes oírme?» La buena noticia es que las plataformas de videoconferencia están evolucionando para eliminar los inconvenientes, mostrando a los usuarios con mayor claridad cuando están en modo silencioso y cuando otros pueden ver su pantalla compartida, por ejemplo.

Sin embargo, abordar la fatiga del video también requiere una respuesta humana. Crear días sin reunión o reservar una hora sin reunión para el almuerzo son pasos simples pero efectivos. Muchas personas que trabajan desde casa dicen que lo que más extrañan de ingresar al lugar de trabajo es la interacción con los colegas y el lado social. Las plataformas de videoconferencia hacen más para fomentar y recrear el diálogo informal, como señalar que una persona está disponible para charlar.

Por supuesto, hay muchas razones científicas genuinas detrás de la fatiga del video que no deben descartarse. Los gerentes de negocios y de TI deben vigilar de cerca las innovaciones tecnológicas que resolverán estos problemas y les permitirán hacer que las experiencias de videoconferencia sean más atractivas y productivas.

Sin embargo, para crear un enfoque más sostenible para las reuniones y el bienestar de los empleados, es importante tener en cuenta la cultura de reuniones subyacente. No se trata solo de tecnología: la mejor manera de avanzar es combinar un enfoque humano y tecnológico para la fatiga del video.


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